Estimulación temprana para niños con síndrome de Down

Antes que nada hay que recordar que ningún niño/a con síndrome de Down es igual y las necesidades de cada uno serán especificas, por lo cual no existe UN  tratamiento para todos/as, pero lo que si es muy importante es que se empiece con estimulación temprana tan pronto como les sea posible.

¿Qué es Estimulación Temprana?

También llamada Intervención o Atención Temprana, es un conjunto de servicios dirigidos a los y las bebés hasta los 3 años de edad para ayudar en el desarrollo cuando se tiene alguna discapacidad o desfase en el desarrollo.

Décadas atrás, no había atención hacia los bebés con síndrome de Down, salvo algunos programas experimentales que fueron impulsados por las familia y especialistas vanguardistas.

Ahora ya no es tan desconocido escuchar hablar sobre estimulación temprana, pero para muchos nos es un tema que ignoramos hasta que nos convertimos en padres de un o una bebé con síndrome de Down.

¿Por qué es importante la estimulación temprana?

Las conexiones neuronales en el cerebro son más adaptable en los primeros años y son la base para el aprendizaje, comportamiento, lenguaje, comunicación y salud.

El que un bebé tenga la atención adecuada puede cambiar el rumbo de su desarrollo y mejorar su futuro.

Para alcanzar estos objetivos, todos los servicios proporcionados al niño deben individualizarse y proporcionarse junto con el apoyo mutuamente planificado para sus familias
– McCollum, 2001.

Hoy en día, existen diferentes técnicas que se utilizan y que son aplicadas dependiendo del área, así como la edad de el o la infante.

¿Cuándo se debe iniciar?

Tan pronto como el doctor lo permita, en muchos centros se inicia a los 45 días de nacidos.

De no ser posible iniciar por alguna cuestión médica, no te preocupes, lo más importante es la salud de tu bebé.

¿Qué servicios hay en la intervención temprana?

Actualmente existen diferentes especializaciones que los profesionistas tienen para la atención y el desarrollo integral del niño o niña.

La disponibilidad de los servicios varia de centro en centro, pero los servicios más comunes son los siguientes:

Terapia física o kinesiologíaSe busca la independencia motora máxima del niño o la niña, favoreciendo los patrones de movimientos correctos a través de ejercicios, aumentar la fuerza muscular y mejorar la postura y el equilibrio.

Terapia ocupacional:  Durante los primeros meses de vida, se trabaja mucho sobre la estimulación sensorial, principalmente el área visual, táctil, auditiva, vestibular y propioceptiva, y al ir creciendo se trabajan en habilidades de la vida diaria, buscando la máxima autonomía y su inclusión en la vida social.

Logopedia, Fonoaudiología o Terapia de lenguaje: Ayuda a mejorar sus habilidades de comunicación y a usar el lenguaje de manera más efectiva. Algunos especialistas además tienen especialidad en técnicas de succión-deglución quienes pueden ayudar en una la alimentación.

Apoyo escolar, educación especial o diferencial:  trabajan en desarrollar y estimular las funciones cognitivas, pre-requisito de matemáticas, lectura, y otras habilidades , así como apoyar en la inclusión escolar.

La estimulación temprana no es mágica

Se requiere del apoyo de la familia, por eso es importante trabajar en conjunto con los especialistas por el bienestar de el niño o niña.

 

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